Guía para comprar un coche de segunda mano

Todo lo que debes revisar antes de comprar

Guía para comprar un coche de segunda mano

Comprar un coche de segunda mano es una decisión importante que puede ahorrarte mucho dinero, pero también conllevar riesgos si no se inspecciona correctamente. Esta guía completa reúne todo lo que necesitas saber para comprar un coche usado con confianza y evitar las averías costosas que muchos compradores descubren demasiado tarde.

El primer paso antes de cualquier visita es comprobar la documentación del vehículo. Solicita el número de bastidor (VIN) y consúltalo en servicios como Carfax para descartar embargos o deudas, y en Carvertical para verificar que el kilometraje no ha sido manipulado. Un coche con el kilometraje alterado es una de las estafas más comunes en el mercado de segunda mano y puede ocultar un desgaste mucho mayor del que aparenta.

Durante la inspección física, presta especial atención a las fechas de fabricación. Las ventanillas, los faros y los cinturones llevan estampada una fecha que debe coincidir con el año del vehículo. Si encuentras una fecha muy posterior, es probable que esa pieza se haya sustituido tras un accidente. Abre el capó y revisa el estado del aceite, el refrigerante y la correa; busca fugas alrededor de la tapa de balancines y la bomba de agua.

En el interior, el desgaste del volante, los pedales y el pomo del cambio debe ser coherente con el kilometraje. Un coche con pocos kilómetros pero mucho desgaste interior es sospechoso de manipulación. Comprueba también que el cuadro de instrumentos no esté suelto, ya que podría indicar que alguien ha accedido para manipular el cuentakilómetros.

Por último, revisa las ruedas y la suspensión: busca desgaste irregular en los neumáticos, comprueba los guardapolvos y las gomas de las bieletas, y no olvides girar la dirección a tope para inspeccionar el interior de las ruedas. Con esta guía, comprar un coche de segunda mano deja de ser una lotería.

Empezar inspección guiada

Problemas comunes a tener en cuenta

Estos son algunos de los fallos más frecuentes que conviene detectar durante la inspección.

Junta de culata quemada

alta

Si el refrigerante tiene aspecto lechoso o el aceite presenta burbujas, puede indicar que la junta de culata está dañada. Es una de las averías más caras del motor y debe descartarse antes de la compra.

Motor

Kilometraje manipulado

alta

Entre el 15% y el 30% de los coches de segunda mano tienen el kilometraje alterado. Compara el desgaste del volante, pedales y asientos con los kilómetros marcados; si no cuadran, desconfía.

Documentación

Óxido estructural

alta

El óxido en los bajos, umbrales y puntos de soldadura puede impedir pasar la ITV y es muy costoso de reparar. Especialmente frecuente en coches importados de países fríos o costeros.

Exterior

Embrague desgastado

media

En una caja manual, pon 5ª o 6ª marcha con el coche parado y suelta el embrague. Si el motor no se cala, el embrague patina y está al final de su vida útil.

Motor

Guardapolvos roto

media

Un guardapolvos rajado deja entrar suciedad y agua, lo que destruye la rótula o el palier rápidamente. Revisa las gomas cerca de las ruedas buscando grietas.

Suspensión

Tornillos del capó mellados

media

Si los tornillos de las bisagras del capó tienen marcas de herramienta o la pintura está rayada, indica que el capó se ha desmontado, posiblemente tras un accidente frontal.

Exterior